¡Otro post express! La primera nevada de la temporada nos ha pillado en un lugar idílico ISABA-BELAGUA. Las restricciones de esta pandemia limitan nuestras escapadas, pero como comenté en el post de Aralar, tengo la suerte de ser navarra. Con la excusa del puente del día de Navarra y La Inmaculada, decidimos subir al norte y estrenar las raquetas de nieve que nos regalaron las navidades pasadas y ¡ha sido la mejor idea!.
El primer día una visita de pueblos, al segundo día una ruta con cascada con las primeras nieves del invierno, alegrando el puente y el segundo día amaneciendo cubiertos de nieve, desayunando en medio de la naturaleza y con una ruta para todos los públicos que nos dejó enamorados. También tuvimos un rato para trabajar y sobretodo para escribir este post y animaros a subir a Isaba.

ISABA

Nuestro destino ha sido Isaba como punto de partida. Es un sitio en el que los autocaravanistas somos bienvenidos y nos han habilitado un área de autocaravanas gratuito con servicios de carga y descarga (por la situación de la pandemia, permanece cerrado). Desde el área sale una ruta hacia la cascada, cueva del Ibón y otra para hacer raquetas.
El pueblo requiere una visita asegurada, es espectacular y la panadería Anaut tiene el mejor pan macerado que he probado (detrás del corellano Masitas, claro está) El área está a lado del Hotel que dispone de bar restaurante y como siempre, es obligatorio probar el vermut del sitio donde pernoctamos, increíbles calamares.

CASCADA DE BELABARZE

Aproximadamente 9km nos salieron de esta ruta, muy fácil y sin apenas desnivel. Recomendable para hacer con niños ya que casi todo el camino es por pista y muy acondicionada. El paisaje es espectacular, caminando con el río belagua vigilando y teniendo la suerte de ver cómo todo se iba tiñendo de blanco. La nieve empezaba a cuajar encima de nuestra Yorksire y la sonrisa se nos quedó congelada durante unos días ante la inmensidad del paisaje. El premio final es la cascada.
*Nosotros volvimos por el mismo camino porque nuestra perrita se empapó y no queríamos hacer más kilómetros pero es posible hacer esta ruta circular.
*A lo largo del camino, muy bien señalizado, se encuentra la cueva del Ibón.

MATA DE HAYA

Lo llaman el pulmón de Belagua y no es para menos. Situado entre Isaba y Belagua, un aparcamiento con una pequeña caseta que ofrece los servicios de bar y restaurante.
Desde este enclave natural encontramos varias rutas para todos los gustos pero dadas las condiciones meteorológicas, hemos decidido hacer la ruta más pequeñita. Tan sólo una hora de ruta nos dejó con la boca abierta y las ganas de dormir en este paraíso natural. La ruta más pequeñita (la verde) está muy bien señalizada e incluso adaptada para discapacitados. Es un buen momento para enseñarles, a los más pequeños, el tesoro que esconde la naturaleza. Aparcamos la autocaravana y dormimos escuchando a los caballos del norte que no entienden de toques de queda ni de fronteras (yo creo que eran franceses, por el acento). Las fotos lo dicen todo.

Las fotos lo dicen todo pero la sensación de despertar en lugares así, no tiene precio. Seguiré completando este post y poniendo más planes pero por ahora, tenéis un par de entornos naturales por visitar.