Uno de mis secretos mejor guardados, es este rinconcito cántabro que te prepara la mente antes de patear los Picos de Europa.

Salíamos de dormir en Santoña, aparcados frente al puerto, disfrutamos de un par de días de rutas, el famoso Faro del Caballo y sus tres alternativas. De camino a los Picos de Europa decidimos hacer una parada a comer en un pueblecito que se adentrara en el desfiladero más largo de España y nos encontramos con La Hermida.

La Hermida (Cantabria)

Localidad del municipio cántabro de Peñarrubia, que no llega a los 100 habitantes, nos sorprende con un río de agua cristalina, varias vías de escalada, vías ferratas, un restaurante de ensueño y pozas de aguas termales. Entre otras cosas, si habéis leído alguna que otra entrada de este blog, el agua caliente es mi pasión. Por lo tanto no dudé, en pleno invierno, y me puse el bikini más veraniego que podía tener y fui directa a las pozas.

El restaurante Casa Paquín preparó los mejores huevos rotos que he probado nunca y el trato fue inmejorable, eran tan majos que parecían Navarros.
Viendo el potencial de la zona decidimos hacer noche, aparcamos frente al río y dejamos que el sonido del Deva fuera quien nos acunaba esa noche.

Cómo llegar a las pozas termales

El descubrimiento de las pozas termales fue pura casualidad. Tras aparcar frente al río observamos una ruta a la vera del Deva, acompañada por un verde intenso, típico de la humedad de la zona. Paseamos hasta llegar a un edificio, ¡un balneario! y se empezaron a escuchar risas qué venían del río, justo debajo del puente. Había gente bañándose y la temperatura no era agradable que digamos, algo raro pasaba.

Luka en el Deva


Efectivamente, una grieta en la pared del río, permitía la salida de agua creando 3 pozas a cada cual más caliente. Tan sólo unas cuantas piedras te separan de las aguas que llegan de la montaña, heladora, lo que permite que de un salto tengas un contraste de temperatura ideal para favorecer la circulación (por supuesto, no lo hice).
Estas piscinas naturales son gratuitas, no es necesario acceder a través del recién reformado balneario, hay un parking al pasar la Hermida y caminando unos metros por la carretera, nos encontramos con una bajada al río tras el puente. El camino es corto por depende del día, una simple toalla, no es suficiente para evitar pasar frío.

A día de hoy, se comenta que cada vez está mas masificada la zona. Esto hace que las termas no sean tan atractivas y sobretodo y lo peor, que estén sucias y llenas de basura.