La magia de Coimbra

Con el objetivo de conocer la costa de Portugal, con el primer destino con el que tropezamos es Coimbra, una ciudad interior con mucho aire.

Consta con más de 140.000 habitantes y es especialmente conocida por su historia, datada en la época romana. Sus universidades, edificios históricos que son visitados a menudo por los turistas, fueron reconocidos en 2013 por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Se encuentra a 200 km de Lisboa y 100 de Oporto, una buena situación. a pesar de no tener costa, el aire que se respira en la ciudad, no tiene nada que envidiar gracias al río Mondego que se encuentra a los pies de esta.

Una playa artificial a la orilla del río permite disfrutar de actividades acuáticas y una zona de recreo para todos los públicos.

Píerdete por las calles de Coimbra, disfruta de su atardecer en el río, desconecta de la rutina entre los árboles del parque, déjate llevar por las imponentes esculturas del palacio de justicia, bébete una Sagres en el mismo centro histórico y no olvides saborear cada rincón de esta ciudad.

En furgo o autocaravana

Esta ciudad tiene mucho desnivel. Las zonas de parking limitadas y las calles son de un sólo sentido. Para no complicarnos, recomiendo dejar la furgo en el área de caravanas gratuito de al lado del río, junto a las piscinas. Hay varias caravanas, columpios, mesas amplias, servicios (durante el día), un pequeño bar, vaciado de aguas grises y negras y una gran zona de césped ideal para echarse la siesta. El puente situado a unos pocos metros, hace más fácil acceder al centro histórico.

En el área hay varios árboles donde puedes colocar una hamaca colgante o un Slackline como este que nos hace pasar la tarde entre risas.

Pasando la carretera encontramos una cafetería/pastelería que merece la pena entrar, Tertulia de Sabores. Los precios muy buenos, los servicios impolutos y unos pasteles que te quitan el habla. Si tienes la oportunidad de pasar, compra el pan de girasol.

coimbra

Moverse por Coimbra

Bici. En todo Portugal hemos andado con las bicis pero en este caso, por el desnivel, preferimos hacerlo andando.

Andando. En 20 minutos llegas hasta la parte más alta, aunque si te detienes en sus impresionantes rincones, te aseguro, que pasarás la mañana o la tarde. También puedes aprovecharte del Ascensor del Mercado Municipal D. Pedro V para salvar las pendientes (abierto hasta las 21:00h.).

coimbra

Transporte Urbano. Es la línea azul, conocido como “Pantufinhas”, un tranvía que comunica la parte baja con la alta. Con un gesto lo paras y te bajas donde quieras. Hay que comprar previamente la tarjeta. En la oficina de turismo, situada en la Praça da República, te informan. Aunque para un par de días no merece la pena.

· No sin mi perro

Una vez más, Luka nos acompaña. En el área de caravanas no tenemos ningún problema con ella e incluso encontramos otros perros. Accede al río para refrescarse y está en la zona de césped. Eso sí, como en todos los sitios donde hay gente, Luka permanece atada con su flexi (esta correa ha pasado por agua, arena de playa y se a arrastrado varias veces, ningún problema después de 3 años) a no ser que no apartemos y estemos seguros que no va a molestar.

coimbra