Rincones mágicos

Intento buscar una explicación y me parece imposible, ¿porque no había visitado Soria?, como bien dicen en sus folletos, “ni te la imaginas”. Nos separan menos de 100 km pero mi obsesión por el norte hizo que ni me planteara visitarla, hasta que un día, un chico mencionó que Soria estaba aquí a lado y no me lo pensé, el fin de semana siguiente nos montamos en la furgo y dirección Soria. Sólo teníamos una noche pero cundió bastante, otoño entre árboles, río, parque, monasterio de encanto… . Esta vez la escapada de Cuca contaba con niños así que las largas caminatas las dejamos para otro momento.

Valonsadero

Llegamos directos a Valonsadero (la casa del guarda), un área recreativa, a tan sólo 10 minutos de Soria, donde los más pequeños corretean entre las hojas secas de hayas que ocupan hectáreas.

Con diferentes columpios, juegos y mesas de picnic para aprovechar y preparar una comida en el campo. Llevad una manta de picnic para que los peques coman en el suelo, sonrisa asegurada durante toda la comida. Para los más perezosos hay un restaurante del cual hablan muy bien aunque claro, dependiendo de la temporada esta muy solicitado.

También encontramos caballos que campan a sus anchas y tenemos opción de visitar.

valonsadero

Llevamos nuestra skyline, ponemos a prueba nuestro equilibrio y si, de nuevo caen unas risas de la mano del traspiés de los más torpes. Debéis recordar que en temporadas de festivos y demás fechas señaladas, hay bastante gente, aunque es tan grande que ni se nota. El parking también es grande y si queréis pernoctar, un poco más adelante encontramos una esplanada donde pasan la noche varias caravanas.

Zona para furgos en Soria

Buscamos una zona más cerca de Soria y a 15 minutos encontramos un parking en la app Park4night donde permiten pernoctar (en el mapa el número 1).

Dormimos a la vera del río Duero, a lado de la oficina de turismo. Un paseo con encanto nos lleva hasta la ermita de Saturio y por el camino, de nuevo, otro parque y si os apetece se pueden alquilar barquitas para dar una vuelta con los más pequeños sin correr ningún tipo de peligro. De camino encontramos otro parking donde se permite pernoctar y es más atractivo (en el mapa el número 2).

Como veis, un sitio que enamora, al que probablemente volveremos pronto y si tenemos más tiempo visitaremos la Fuentona y el cañón del Río Lobos con unos paseos más largos. ¿Os animáis?